Características de la arquitectura tardogótica en Europa

Claustro del Monasterio de San Juan de los Reyes, Toledo © Daderot

Claustro del Monasterio de San Juan de los Reyes, Toledo © Daderot

A continuación se muestra una introducción a la arquitectura gótica de los siglos XIV y XV, una arquitectura que reinterpreta un estilo, sus elementos. Una arquitectura con gusto extremo por la decoración. Lo primero que se debe apuntar es que ya no existe un centro difusor. Cada territorio crea una nueva interpretación del gótico y cada país adquiere un apelativo: Francia, flamíguero; Inglaterra, perpendicular (por el empleo de la bóveda de abanico y por su marcada arquitectura lineal); España, estilo Reyes Católicos; y Portugal, estilo Manuelino (por coincidir con el reinado de Manuel I, quien impulsara las artes en ese momento). En cualquier caso son términos decimonónicos y la historiografía actual prefiere el término tardogótico.

Fachada de la iglesia de Saint-Maclou de Rouen, Francia ©  Philippe Roudaut

Fachada de la iglesia de Saint-Maclou de Rouen, Francia © Philippe Roudaut

¿Por qué este cambio? Influyen factores políticos, de decadencia por guerras, por fracasos imperiales, que son los que propulsan localismos en la arquitectura. La consecuente ansia de diferenciación traducida en la idea de identidad nacional nunca desaparece y lo que se estudia como nacimiento de lenguas modernas también influye, pues ¿qué une más que la comunicación? Esto se aplica en la arquitectura, en la acusada personalidad de cada uno de los territorios europeos.

Ventanal de Saint-Séverin, París © Miguel Hermoso Cuesta

Ventanal de Saint-Séverin, París © Miguel Hermoso Cuesta

Características

Los arquitectos, en gran parte, renuncian a ciertas complejidades constructivas y simbólicas. Ya no juegan con la mística, con la luz, pues entienden el espacio como algo real, percibido de forma tangible. De todas formas saben crear espacios más monumentales, con naves de mayor altura y anchura. Se dice además que estos cambios estructurales, fruto de nuevos estudios, se aplicaron a otro tipo de edificios como los civiles. Sus interiores son más oscuros, no tanto como modelos cistercienses o incluso románicos, y lo son pues el muro se convierte en el apoyo de los retablos. Lejos queda ya su destino a ser horadado por ventanales cubiertos por vidrieras. Y, siguiendo en el interior, las cabeceras son ahora más monumentales pues crecen de forma desmedida aumentando además el número de capillas privadas que se abren a la girola. Las bóvedas de crucería sugieren formas estrelladas a base de nervios secundarios y terceletes.

Bóveda estrellada, Catedral de Sevilla © Pom²

Bóveda estrellada, Catedral de Sevilla © Pom²

Tanto en el exterior como en el interior vemos cómo surge una profusa decoración a base de chapiteles, agujas y pináculos. Los arcos multiplican también sus formas, y típicos del tardogótico son el carnapel, el conopial, el escarzano o el mixtilíneo. Es importante mencionar que desaparecen los capiteles pues el apoyo de los nervios de las bóvedas cae ahora directamente sobre los soportes, ya sean haces verticales de nervaduras prismáticas o simples columnas lisas. Las tracerías cubren muros, vanos y rosetones, los decoran, como también embellecen la decoración vegetal a base de yedras y frondas, ya que su finura y elegante factura hacen de este tardogótico un estilo peculiar de cada región.

Fachada de la Catedral de Milán © Rakesh Nair

Fachada de la Catedral de Milán © Rakesh Nair

Arquitectura civil

Las ciudades en la época de la Baja Edad Media no sólo muestran grandes catedrales y palacios. Una monarquía asentada, una nobleza denominada principesca y no feudal y un clero que parece eterno, inamovible, convive con nuevas clases profesionales: una naciente burguesía,  que no dejan de ser grupos urbanos cada vez más poderosos. La sociedad civil tiene mucho que decir en la vida urbana, también en las construcciones, en su arquitectura, pues adquiere su propia parcela para construir una propaganda (su particular imagen de poder). Son, ya sea bajo monarquías o repúblicas, oligarquías urbanas y renuevan sus ciudades. La catedral puede dominar con su arquitectura la silueta de la ciudad pero tiene nuevos vecinos: palacios, lonjas, ayuntamientos, hospitales, puertas de las murallas, torres, etc.

Palacio Ducal de Venecia, Italia © Jorge Royan

Palacio Ducal de Venecia, Italia © Jorge Royan

Arquitectura civil tardogótica en Italia, España y los Países Bajos

Aquí, el conocido como orgullo ciudadano, se traduce económicamente en tempranas formas de industrialización y capitalismo, y esto trae consigo la consolidación de una burguesía: comerciantes (las nuevas clases urbanas). ¿Cómo no iban a anhelar una autorrepresentación, aspirar políticamente al autogobierno? En estas zonas, el tardogótico se muestra, y de una forma muy clara, en lonjas, ayuntamientos y murallas. Las lonjas servían para depositar, vender y negociar mercancías, y se encuentran junto a los ayuntamientos, en el centro de una ciudad cada vez más política y no tan religiosa. Estos edificios, generalmente, cuentan con dos o tres plantas alargadas, de naves únicas, y en sus muros, horizontales y monumentales, se abren alargados ventanales. La planta inferior suele recibir al ciudadano con un pórtico.

Ayuntamiento de Bruselas © Ben2

Ayuntamiento de Bruselas © Ben2

Pero, lo que destaca y contrasta de estas construcciones es la torre campanario, que emerge del centro de una fachada profusamente decorada. Una torre de planta cuadrada que termina en octogonal y se culmina mediante agujas caladas (por muy horizontal y decorada que sea la fachada la verticalidad de la torre es la que predomina). En los Países Bajos estas lonjas se conocen como Hallen, y numerosos son los ejemplos que se pueden citar: Lonja de Paños de la ciudad de Brujas, el Ayuntamiento de Bruselas, el de Lovaina, etc.

Lonja de Paños de Brujas, Bélgica © L. Ellis

Lonja de Paños de Brujas, Bélgica © L. Ellis

En Italia podemos citar el Ayuntamiento de Siena, y en la Corona de Aragón las lonjas de Mallorca y Valencia, así como los Palacios de la Generalitat de Valencia y Barcelona. Volviendo a Italia, y ya para finalizar, se debe citar la peculiaridad (una vez más en lo tardogótico) de la arquitectura de Venecia, y es que se mezcla con elementos orientales: el arte bizantino. Sus palacios de patricios, mercaderes y navegantes, muy decorados, se visten además con pórticos y logias. Perfectos ejemplos son la Ca d’Oro y el Palacio Ducal, en la Plaza de San Marcos.

Palacio de los Dux de Venecia, Italia © Andrzej Otrębski

Palacio de los Dux de Venecia, Italia © Andrzej Otrębski

 

Para comprender mejor la terminología se recomienda consultar los siguientes enlaces

Características de la arquitectura gótica

La catedral gótica

Bibliografía consultada

ALEGRE CARVAJAL, E.: La arquitectura gótica en los siglos XIV y XV. El Arte en la Baja Edad Media. Madrid. Editorial centro de estudios Ramón Areces , S.A. 2014. pp.139-144.

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