Procesos constructivos, significados simbólicos y espacios de la catedral gótica

Vista de la fachada sur de la Catedral de Notre Dame de París © Zuffe
Vista de la fachada sur de la Catedral de Notre Dame de París © Zuffe

Segunda mitad del siglo XII, la catedral gótica nace en el norte de Francia, en la Île-de-France, en una época de expansión y desarrollo, de esplendor y cambios de poder. La catedral, símbolo de la ciudad que preside, representa la riqueza, el prestigio de la propia urbe. Y es que la catedral gótica no es sólo sede espiritual sino también política, cívica. Y, nace en Francia, pero se expande por toda Europa…

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Sí, la arquitectura gótica nace en el norte de Francia. ¿Por qué? por la alianza entre la monarquía francesa y la iglesia. Por entonces la Île de France estaba dominada por la dinastía de los Capetos, y éstos hallaron una jerarquía eclesiástica débil. En cualquier caso ambos representaban el poder absoluto (los primeros el mundano los segundos el divino). Este poder gótico guerreaba con la forma de vida de los cistercienses: la catedral frente a la abadía. Y, sí también, la catedral fue sede civil en la baja edad media. Pero, de todas formas, el ciudadano poco pintaba, pues eran los obispos y aristócratas quienes financiaban la construcción, quienes mandaban y disponían (con permiso de los maestros de obras).

Miniatura de 'La vida del muy noble conde Gerard de Rousillon (1488). Representa a constructores de catedrales.
Miniatura de ‘La vida del muy noble conde Gerard de Rousillon (1488). Representa a constructores de catedrales.

Como ejemplos a quiénes tenían la última palabra en dichas construcciones nos encontramos con el abad Suger en Saint-Denis, con el arzobispo Henry de Suley en la catedral de Bourges o el obispo Mauricio en la catedral de Burgos. Por eso se habla de una catedral privatizada, porque, a pesar de que el pueblo pudiera hacer donativos e incluso trabajar en la edificación (las llamadas peonadas), fueron la monarquía y la burguesía las que financiaban la gran parte de la construcción. Lo hacían para adquirir las capillas funerarias. Porque creían que iban a descansar eternamente en la misma casa de Dios. Por lo tanto, la arquitectura gótica es sinónimo de luminosidad pero no queda muy transparente esa colectividad gótica frente al egoísmo individual.

Cenotafio (mausoleo, tumba) de Luis XVI y de María Antonieta, basílica de Saint-Denis. © Eric Pouhier
Cenotafio (mausoleo, tumba) de Luis XVI y de María Antonieta, basílica de Saint-Denis. © Eric Pouhier

El arquitecto y sus medios

 Con el gótico se vuelve a hablar de arquitecto, de científico, de teórico. Es cierto que la individualidad del artista se estudia en el Renacimiento, es cierto que en el Medievo se trabajaba de forma gremial, colectiva, pero como se acaba de anotar, en el gótico también se encuentran firmas. No todos los artistas góticos vivieron en el anonimato. Así es que conocemos nombres como Jean D’Orbais, Jean de Loup, Gauchier de Remis y Bernard de Soissons (constructores de la catedral de Reims), nombres que se conocen por figurar inscripciones en las cuatro esquinas del laberinto que muestra la nave central del templo. El mismo lugar, pero de la catedral de Amiens, fue el utilizado para grabar sus nombres arquitectos como Robert de Luzarches, Thomas de Cormont y su hijo Regnault.

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 Como en el románico, la movilidad para la difusión del nuevo estilo es esencial. La movilidad del nuevo pensamiento filosófico, de personas, de técnicas e ideas artísticas. Pero no era un movimiento de cuadrillas de trabajadores sino de gremios. Todo era ya, o todo volvía a ser, más especializado. Con estos conocimientos y premisas se comenzaba a edificar. Y, en los casos de arquitectura que no eran de nueva construcción no se demolía lo antiguo sino que se trabaja encima. Así era por el ahorre de costes y por el anhelo de recordar lo pasado (a pesar de los cambios, del nuevo pensamiento imperante). Eso sí, renovaban las cabeceras y gran parte de las naves.
Laberinto de la catedral de Amiens © Jean-Pol GRANDMONT
Laberinto de la catedral de Amiens © Jean-Pol GRANDMONT
¿Por qué trabajan más rápido? Por el trabajo en equipo especializado, que estaba mejor formado, y por nuevas técnicas, más veloces, pues ya no tallaban la piedra una a una sino en serie, con el consiguiente ahorro en costes. Aunque, lo más importante fue la innovación en el dibujo arquitectónico respecto a la etapa románica. Sí, la geometría es la esencia. Primero calculaban las bóvedas y, a partir de ella, la planta y el alzado. Era el cuadrado por regla general la base de la estructura. Al principio, los maestros de obras, y sobre el propio suelo, trazaban la planta del edificio con cordeles y estacas pero a partir del año 1200 emplean el compás y la escuadra, comienzan a dibujar, a pensar, a ver el mundo con otros ojos.

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Pero no es hasta finales del siglo XV cuando Mateo Roriczer muestra lo que se considera “como sacar de la planta el alzado”. Sí, ya no es tan secreto, pues mostrando el cuadrado como base del resto de proporciones, los comitentes pierden el control y los arquitectos se apoderan de numerosos proyectos arquitectónicos. Lo hacen gracias a los dibujos. El dibujo fue una revolución pues ya no se tenía que trasladar a otra ciudad para ver in situ el templo, bastaba con el pergamino que mostraba las geometrías, y famoso es el libro de dibujos de Villard de Honnecourt.

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Y no sólo se dibujaba el proyecto sino que todo lo construido podía dibujarse. Por ejemplo, los bloques de piedra tallados a la perfección lo fueron gracias a los escantillones (plantillas de madera). Lo mismo se puede decir de los enrejados en piedra y de las filigranas de los rosetones, creados gracias a plantillas dibujadas. Y es que, tres son los elementos del dibujo gótico: dibujo, monteas y plantillas. Se usa generalmente trazas de montea, elementos a escala 1:1 dibujados sobre el muro o el suelo para construir después arcos, puertas o arbotantes. Con todo esto, con toda esta creatividad basada en la geometría, en los dibujos, el arquitecto gótico crea su propio arte en ciertos casos. Se habla así de una aemulatio, es decir, una competición, una pugna, una superación, pues no significa copia sino diferenciación, individualidad.
Cuaderno de dibujos de Villard de Honnecourt
Cuaderno de dibujos de Villard de Honnecourt

 Breves anotaciones sobre la espiritualidad en la arquitectura gótica

Con el gótico se produce una de las más radicales rupturas estilísticas que ha conocido la arquitectura occidentalOtto von Simson.

Y es que, en lo que se refiere a la historia de la filosofía, es en el gótico donde observamos un cambio significativo. Durante los siglos XII y XIII se recupera el pensamiento de Aristóteles gracias a personajes de la época como Alberto MagnoTomás de Aquino. Este pensamiento se aleja del anterior promulgado por seguidores de Platón, como Agustín de Hipona, que se basaba en el, el mundo de las ideas, es decir: sólo la racionalidad humana es el único sistema de conocimiento y las formas sensibles sólo una apariencia engañosa de la verdad. El pensamiento en la Baja Edad Media habla de los sentidos, pues según la doctrina, son necesarios para descubrir lo que muestra la naturaleza. Es entonces cuando, si hay que destacar un atributo fundamental en el gótico, ese sea la luz. El arquitecto juega con la luz, una luz que es física pero que consigue dar sensación de elevación e ingravidez. Son las vidrieras las que se encargan de dar esa luz coloreada, irreal y difuminada. A su vez, las vidrieras, que sirven como soporte de una iconografía, permiten un juego simbólico de unir luz con divinidad.

La geometría, vitral del rosetón del transepto norte de la Catedral de Laon © Vassil
La geometría, vitral del rosetón del transepto norte de la Catedral de Laon © Vassil

Espacios y usos de la catedral

Como se apuntó al principio, la catedral no es sólo sede espiritual. No sólo se rezaba, también se enterraba. No sólo se realizaban asambleas políticas (presididas por el obispo), también se discutía sobre el precio del grano y el ganado, etcétera. La catedral era una ciudad dentro de otra. Cosa distinta son los claustros, las salas capitulares y los coros, lugares destinados para la comunidad eclesiástica. Dicha comunidad estaba sometida a reglas monásticas, por lo tanto, sus claustros son idénticos a los románicos y cistercienses. La  sala capitular era el lugar de reunión de la comunidad religiosa. generalmente es una sala de proporciones casi cúbicas, de planta cuadrangular y bóvedas de crucería. No es una arquitectura ascensional, como sí lo es el resto del templo. Mención especial tienes las salas capitulares inglesas, sin apenas muro, convirtiéndose en una caja de cristal. Y, como ya se apuntado en los procesos constructivos, la catedral estaba financiada por la burguesía y la monarquía. Las capillas laterales fueron (y siguen siendo) auténticos panteones familiares, y ocupan los espacios entre los contrafuertes.  

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Para comprender mejor la terminología y el contexto histórico se recomienda consultar los siguientes enlaces

Arte cisterciense

Bibliografía consultada

ALEGRE CARVAJAL, E.:La catedral gótica. El Arte en la Baja Edad Media. Madrid. EDITORIAL CENTRO DE ESTUDIOS RAMÓN ARECES, S.A. 2014. pp.70-84

PIJOÁN, J.: El arte Gótico de la Europa Occidental. Tomo 11. Enciclopedia Summa Artis. Madrid. EDITORIAL ESPASA-CALPE, S.A. 1965

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