Cubiertas arquitectónicas: la bóveda

Distintas bóvedas cubriendo la Catedral de Soissons, Francia © Stan Parry Photography
Distintas bóvedas cubriendo la Catedral de Soissons, Francia © Stan Parry Photography

Una bóveda es una estructura arqueada que cumple una función: cubrir un espacio entre dos apoyos para así poder formar el techo o la cubierta de un edificio.
¿Cómo se forma? Puede ser por la rotación de un arco, por su propio desplazamiento a lo largo de un eje o por la intersección de varios arcos o dos bóvedas de la misma flecha. Los precedentes los encontramos en la arquitectura megalítica, pero son denominadas falsas bóvedas o bóvedas de aproximación de hiladas, como muestran ciertos dólmenes de la Cueva del Romeral, en Antequera, Málaga.

Falsa cúpula en la Cueva del Romeral, Antequera, Málaga © Rutas por Extremadura
Falsa cúpula en la Cueva del Romeral, Antequera, Málaga © Rutas por Extremadura

Elementos de la bóveda

Las partes que componen una bóveda son prácticamente las mismas que componen un arco, aunque de la bóveda no se puede olvidar ni su muro frontal, pues es el que cierra la propia bóveda en sus partes abiertas o frentes, ni su luneto, la abertura practicada en la bóveda por otra bóveda que intersecciona con ella. De todos modos se facilitan dos imágenes que muestran los elementos constructivos de ambas estructuras.

Elementos constructivos de una bóveda
Elementos constructivos de una bóveda (pinchad sobre la imagen)
Elementos del arco
Elementos del arco

Tipos de bóvedas

Conociendo ya sus elementos, seguidamente se definen de forma breve una serie de bóvedas reducidas en dos grupos: las de sección semicircular y las de nervios.

Tipos de bóvedas y cúpulas © Diccionario términos arquitectónicos Cátedra
Tipos de bóvedas y cúpulas © Diccionario términos arquitectónicos Cátedra (pinchad sobre la imagen)

Bóvedas de sección semicircular

La Bóveda de cañón se genera por el desplazamiento de un arco de medio punto a través de un eje longitudinal. Y, si el arco desplazado es apuntado, la bóveda se conoce como Bóveda de cañón apuntada. Lo mismo ocurre con el arco peraltado, dando nombre a la bóveda de cañón peraltada. Esta bóveda de cañón aparece por primera vez durante las primeras grandes civilizaciones, mostrando unos arcos más profundos de lo habitual, más tridemensionales. Roma la emplea, como muestran las estancias laterales de la Basílica de Majencio, y ya en época románica el uso es sistemático.

Bóveda de cañón, Basílica de Majencio, Roma © Compesce Clamorem
Bóveda de cañón, Basílica de Majencio, Roma © Compesce Clamorem
Bóveda de cañón apuntada (cisterciense), con arcos fajones en el Monasterio de Fontenay © Jean-Christophe Benoist
Bóveda de cañón apuntada (cisterciense), con arcos fajones en el Monasterio de Fontenay © Jean-Christophe Benoist

Mención especial tiene la bóveda anular, es decir, aquella bóveda de cañón que cierra un espacio entre muros circulares y concéntricos. Esta bóveda, al ser curva, cubre girolas/deambulatorios. La Bóveda de Arista es aquella que se origina por la intersección de dos bóvedas perpendiculares de cañón de la misma flecha y diámetro. Cada una contrarresta el empuje de la otra, cubriendo así espacios de planta cuadrada. Es la intersección, que crea cuatro aristas, la que da nombre a la bóveda. En Roma supieron advertir que con su uso podían abrir grandes espacios y que podían emplearla hasta el infinito.

Bóvedas de arista de las termas de Diocleciano transformada en iglesia por Miguel Ángel, interior de la iglesia de Santa María degli Angeli e dei Martiri © Bgabel
Bóvedas de arista de las termas de Diocleciano transformada en iglesia por Miguel Ángel, interior de la iglesia de Santa María degli Angeli e dei Martiri © Bgabel
Bóvedas semicirculares
Bóvedas semicirculares

Resumiendo: en la conocida como Alta y Plena Edad Media se emplea estas bóvedas, que sustituyen las cubiertas de madera, evitando el riesgo de incendios. Estas bóvedas de piedra, resistentes al fuego, las vemos sobre gruesos muros y pilares con columnas adosadas. La bóveda de cañón, semicilíndrica, se encontrará reforzada por arcos fajones, que son los que dividen en tramos la bóveda y que descargan su peso sobre los pilares. Éstos, a su vez, estarán enlazados por arcos paralelos al eje longitudinal de la nave, y son los que se conocen como arcos formeros. Por otra parte, la bóveda de arista se origina por la intersección de dos de cañón.

Distintos tipos de bóvedas
Distintos tipos de bóvedas (pinchad sobre la imagen)

Bóvedas por nervios

-Bóveda de crucería

Los arquitectos, los maestros, al estudiar la bóveda de arista, comprendieron que podían cubrir espacios con bóvedas de crucería. Apreciaron poder construir liberando los muros. Surge así lo que se entiende como arquitectura gótica. ¿Cómo lo consiguieron? Materializando lo espiritual, es decir, empleando un nuevo sistema constructivo basado en el arco apuntado u ojival, la bóveda de ojivas y el arbotante. De esta forma consiguieron levantar estructuras más esbeltas, más ligeras. Así, gracias a las estructuras que trabajaban a tracción y no a compresión, lograron unos espacios diáfanos, es decir, amplios e iluminados. Con esto de que las bóvedas góticas no actúan a compresión se quiere decir que no se apoyan en los muros sino que dirigen sus empujes a ciertos puntos que los recogen (en el románico, el peso de los abovedamientos se repartía a lo largo de los muros portantes).

Bóveda de crucería de la basílica de Notre Dame de l'Epine, Francia
Bóveda de crucería de la basílica de Notre Dame de l’Epine, Francia © Vassil

Este tipo de innovación técnica se consigue gracias a la bóveda de crucería (nervada u ojival), conformada por dos nervios que se cruzan (dos arcos apuntados) y entre los que se añade la plementería (materiales que llenan el espacio entre dichos nervios) para cubrir un espacio cuadrangular. Los nervios, lo que permiten, es llevar el peso de la bóveda al suelo apoyándose en pilares o columnas adosadas. Este entramado de nervios, arcos y soportes constituyen un armazón tridemensional y unitario sobre el que descansan las bóvedas y es, además, el esqueleto que da forma a los tramos de las naves (central o laterales), y que pueden ser repetidos de manera seriada hasta el infinito.

Bóvedas de la catedral de Soissons, Francia © Stan Parry Photography
Bóvedas de la catedral de Soissons, Francia © Stan Parry Photography

Distintos tipos de bóvedas de crucería:

Se conoce como bóveda de crucería sexpartita aquella a la que se le ha añadido un tercer nervio transversal (típico del primer gótico francés).

Bóveda de crucería sexpartita, Catedral de Laon, Francia © Mattis
Bóveda de crucería sexpartita, Catedral de Laon, Francia © Mattis

Se llama bóveda de terceletes cuando más nervios parten de un mismo punto.

Bóveda de crucería con hiladas circulares y terceletes de la Iglesia de San Miguel, Jerez de la Frontera, Cádiz © José Luis Filpo Cabana
Bóveda de crucería con hiladas circulares y terceletes de la Iglesia de San Miguel, Jerez de la Frontera, Cádiz © José Luis Filpo Cabana

Bóveda estrellada cuando los nervios secundarios se multiplican dando lugar a claves secundarias.

Bóveda estrellada, Catedral de Sevilla © Pom²
Bóveda estrellada, Catedral de Sevilla © Pom²

Por último, se le llama bóveda de abanico o palmeada cuando los nervios parten de un mismo apoyo y se abren en forma de abanico (característica de la arquitectura gótica inglesa).

Bóveda de abanico, Abadía de Bath, Inglaterra © Steve Cadman
Bóveda de abanico, Abadía de Bath, Inglaterra © Steve Cadman

-Bóvedas actuales

Los nuevos materiales surgidos en el siglo XIX consiguen crear bóvedas de acero que sirven como soportes, como marcos, de paneles de cristal. Pero ya no son estructurales sino decorativas. Un buen ejemplo se encuentra en la Bóveda del Palacio de Cristal de Londres.

Planta y sección del Crystal Palace de Joseph Paxton, Londres, 1851
Planta y sección del Crystal Palace de Joseph Paxton, Londres, 1851

Para comprender mejor la terminología y el contexto histórico se recomienda consultar los siguientes enlaces

Elementos estructurales de la arquitectura: el arco

Características arquitectónicas del Románico

Características arquitectónicas del gótico

Los nuevos materiales de la arquitectura industrial

Bibliografía Consultada

(2011) ALEGRE CARVAJAL, E., Cubiertas arquitectónicas: bóvedas. Técnicas y Medios Artísticos. UNED, Madrid

(2008) MORALES GÓMEZ, A., Diccionario visual de términos arquitectónicos. Cátedra, Madrid

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