Introducción al arte Mudéjar

Vista del claustro (mudéjar), templete e iglesia del Monasterio de Guadalupe, Extremadura © Chemiya

Vista del claustro (mudéjar), templete e iglesia del Monasterio de Guadalupe, Extremadura © Chemiya

Mudéjar, del árabe muddayyan, es decir, sometido, aquél al que se le ha permitido quedarse, es un término acuñado por el historiador y arqueólogo Amador de los Ríos en el discurso sobre su obra El estilo Mudéjar en Arquitectura, de 1859. Sí, es un arte español, un arte que puede quedarse…supeditado. Lo hace, pero manteniendo su esencia, algo imposible de dominar por completo. El arte islámico, con lo técnico y con lo artístico, perdura en el mudéjar tras la reconquista

Techumbre mudéjar, Catedral, Teruel, España © Diego Delso

Techumbre mudéjar, Catedral, Teruel, España © Diego Delso

.¿Por qué permitieron a los islamizados quedarse?

Por la misma repoblación, es decir, hubo falta de ciudadanos que habitasen las ciudades. Les permitieron conservar su religión, su lengua, su estatuto jurídico…como hicieron los musulmanes con los mozárabes. Aunque todo comienza a cambiar a partir de 1502, continúa en 1526 y se convierte en expulsión al comienzo del siglo siguiente. Sí, expulsan de España a quienes no se unen a las coronas castellanas y leonesas, a quienes no se convierten al Cristianismo. Este pueblo, a los ojos de Dios, a los ojos por los que mira el estado español, católico, son moriscos.

Detalle de la pintura de Gabriel Puig Roda con título: 'La expulsión de los Moriscos' obra de 1894.

Detalle de la pintura de Gabriel Puig Roda con título: ‘La expulsión de los Moriscos’ obra de 1894.

Características del Arte Mudéjar

Volviendo al comienzo, a la convivencia, el arte mudéjar reconvierte mezquitas en catedrales y alcázares en palacios reales. El poder y el lujo vuelve a cambiar de manos, aunque sea la técnica y la decoración factura islámica, es decir, que el arte mudéjar es un arte de alarifes musulmanes para señoritos cristianos. Se dice que el nuevo poder no tuvo más remedio, que quiso occidentalizar territorios reconquistados (compararse con Francia, Alemania o Italia en lo arquitectónico) pero al no tener suficiente dinero y carecer de gente especializada que ejecutase las nuevas obras tuvieron que recurrir a aquellos que conocían los materiales de la zona: ladrillo, yeso, madera, cerámica…y además sabían trabajar, estaban allí mismo y lo hacían rápido.

Iglesia de San Lorenzo, Sahagún © JMM

Iglesia de San Lorenzo, Sahagún © JMM

¿Es el mudéjar un arte cristiano o islámico?

Pues se dice que ninguno de los dos pero ambos a la vez, que es hispanomusulmán. Sí, su decoración es esencial. Lo es al hablar de cubiertas y contrarrestos. Las artes occidentales europeas, el románico y el gótico, utilizan esos sistemas con piedra, con pilares. El Mudéjar emplea armaduras de madera como sistemas de cubiertas, y son decoradas. El arte islámico entiende la decoración como una esencia, como una multiplicidad absoluta en todo ornamento. Por lo tanto, el arte mudéjar es decoración y técnica. Pero a todo esto hay que añadir otra cuestión: los distintos mudéjares. Distintos, sí, pues hubo varios artes islámicos en al-Ándalus, y es que al califal cordobés debemos unir el almohade y el almorávide, finalizando en el arte de la última España islámica, la de los Taifas, reinos independientes. En cualquier caso el arte Mudéjar puede definirse como un estilo artístico único medieval, como dijo Marcelino Menéndez Pelayo, erudito español del siglo XIX.

Detalle de la Torre de San Martín, Teruel © Randi Hausken

Detalle de la Torre de San Martín, Teruel © Randi Hausken

Torres Mudéjares

No se pueden olvidar las torres de este peculiar estilo artístico, y es que el alminar es el precedente de estas torres, que en algunas ciudades aragonesas son su sello más característico. Son de planta cuadrada, de un cuerpo al principio (llamadas cristianas) y de dos según avanzaba el tiempo. En su interior, unas escaleras comunicaban los pisos, y cuentan con bóvedas de ladrillos por aproximación de hiladas, es decir, a la antigua, al estilo mesopotámico y pre-griego.  En ciudades como Teruel destacan por su decoración a base de cerámica, que forman todo tipo de geometrías, y que acompañan al ladrillo, material que forma y cubre la obra. Pero no sólo en Aragón vemos estas peculiares construcciones, únicas en el mundo, también las vemos en Toledo. Estas torres las vemos flanqueando templos pero también sirven como acceso a zonas de las ciudades, de ahí que se conozcan como torres-puerta, y también acompañan a construcciones civiles, como palacios.

Detalle de la Torre de San Martín, Teruel © Joanbanjo

Detalle de la Torre de San Martín, Teruel © Joanbanjo

Todas cuentan con ladrillo y cerámica y en todas se aprecian arquillos ciegos y bandas (como en el románico catalán, como en el lombardo). Muestran además arcos vanos de herradura, doblados y apuntados, y también polilobulados y angrelados. También vemos columnas finísimas que separan ventanas, algunas abocinadas que reflejan, en miniatura, el aspecto de la gran puerta de acceso. Vemos, igualmente, entre la cerámica polícroma, los famosos paños de sebka a modo de frisos y celosías que nos transportan a la decoración almohade, al norte de África. Como se puede imaginar, la torre Mudéjar es un compendio de técnicas decorativas orientales, y las más conocidas son las torres de San Tomé y San Román de Toledo, sin olvidar la Torre del Palacio de los Oter de lobos, también en Toledo, y las aragonesas Torres de la Catedral de Santa María y la Torre-Puerta de San Martín, ambas en Teruel.

Torre-Fachada del Palacio de Oter de Lobos, Toledo © Gemma Reyes

Torre-Fachada del Palacio de Oter de Lobos, Toledo © Gemma Reyes

Tipos de Mudéjar

Se habla de dos tipos: uno cortesano y otro popular. El primero es lujoso, influencia directa del arte que muestra Córdoba y Granada, el último responde a la tradición de una forma de vida típica de cada región (pues como se ha apuntado, fue cambiando desde el siglo VIII hasta los últimos años de reinos independientes). En el cortesano destacan dos templos toledanos, dos sinagogas famosas por ser híbridas, es decir, que todavía pueden confundir y exasperar a los puristas del arte. Se analizan seguidamente.

Detalles de las ventanas y relieves de la Sinagoga del Tránsito, Toledo © José Luiz Bernardes Ribeiro

Detalles de las ventanas y relieves de la Sinagoga del Tránsito, Toledo © José Luiz Bernardes Ribeiro

La Sinagoga del Tránsito

A mediados del siglo XIV (1355-1357), Samuel Ha-Leví, tesorero del rey Pedro I de Castilla, manda construir la Sinagoga del Tránsito sobre dos viviendas de la judería toledana de los siglos XII-XIII. En 1492, tras la expulsión de los judíos de España, el templo fue cedido a la orden de Calatrava, convirtiéndose así en la iglesia de San Benito. Actualmente es la sede del museo Sefardí de Toledo.

Interior de la Sinagoga del Tránsito (Toledo) © Turespaña

Interior de la Sinagoga del Tránsito (Toledo) © Turespaña

En este templo destaca su decoración a base de yesería y su artesonado de madera. Una vez dentro, lo primero que veremos tras acceder por el vestíbulo es la sala de oración, la esencia de la sinagoga. En la parte superior del muro sur se sitúa la galería de las mujeres, y son sus arcos lobulados, algunos con celosía calada, apoyados en pequeñas columnas de mármol policromado que se extienden por los muros, los que permiten que entre la luz, una luz mínima, pero suficiente para iluminar la estancia.

Sinagoga del Tránsito, Toledo © Turespaña

Sinagoga del Tránsito, Toledo © Turespaña

En el muro oriental (testero) de la sala de oración destacan tres arcos lobulados que cumplieron la función de tabernáculos (hejal), donde se guardaban los rollos (serafim) de la Ley (La Torah). En esta sinagoga veremos una vez más la típica decoración hispanomusulmana.

Hejal de la Sinagoga del Tránsito © Windwhistler

Hejal de la Sinagoga del Tránsito © Windwhistler

Si el ladrillo destaca en su exterior, en su interior lo hace la madera y el yeso. Un panel de yeserías policromadas con inscripciones hebraicas, motivos vegetales y dibujos geométricos cubren gran parte la pared, completándose con un friso de mocárabes. Además de cenefas, atauriques, medallones y escudos de Castilla y León que cubren zócalos, cornisas y los muros de la sinagoga. Toda esta mezcla de elementos y motivos decorativos hablan de una Toledo multicultural.

Sinagoga del Tránsito, Toledo, España © Turespaña

Sinagoga del Tránsito, Toledo, España © Turespaña

No podemos pasar por alto el artesonado mudéjar que cubre la sala de oración. Se trata de una de las manifestaciones más importantes de la carpintería mudéjar, y su techumbre, ochavada de par y nudillo, a cuatro aguas, está realizada en madera de pino con incrustaciones de nácar y adornada con mocárabes, piñas e inscripciones árabes.

Artesonado de la Sinagoga del Tránsito. Toledo © Turespaña

Artesonado de la Sinagoga del Tránsito. Toledo © Turespaña

Sinagoga de Santa María la Blanca

¿Sinagoga nueva de Yosef ben SusánSinagoga la Mayor? Construida durante la Baja Edad Media deja de ser un templo judío a principios del siglo XV cuando, bajo el ímpetu de san Vicente de Ferrer, las manifestaciones expulsan a los fieles y convierten el templo al cristianismo. La Sinagoga de Santa María la Blanca muestra capiteles muy esquematizados y, aunque hoy día predomine el color blanco, es posible que antiguamente presentase los capiteles dorados y las bandas de decoración estuviesen policromadas con tonos rojizos y azulados.

Arcos de herradura en Santa María la Blanca © Linaresjoa

Arcos de herradura en Santa María la Blanca © Linaresjoa

Dentro del peculiar estilo Mudéjar, también sabemos que se trata de una obra de carácter mixta, es decir, que la construyen los árabes bajo el influjo de sus patronos judíos. El templo se conoce como un ejemplo de arquitectura híbrida, influenciada por el arte almohade y el mozárabe. Una vez dentro podemos pensar que estamos en una mezquita, pues las arcadas presentan arcos circulares y lobulados, típicos del arte islámico, pero rápidamente desechamos la idea pues no veremos inscripciones coránicas. Lo que sí apreciaremos es su distribución: cinco naves, la central más alta que el resto, divididas por cuatro filas de pilares octogonales.

Interior de Santa María la Blanca © Roylindman

Interior de Santa María la Blanca © Roylindman

Otro ejemplo de arquitectura híbrida lo encontramos sobre las arquerías ciegas, pues presentan arcos lobulados decorados con yeso y decoración vegetal y geométrica, pero sus nudos forman la estrella de David. Si alzamos la vista veremos que el interior se cubre con un artesonado de madera de alerce. Y si nos fijamos en los capiteles vemos que éstos no son típicos del arte musulmán, pues en toda la decoración islámica todavía no se ha encontrado nada igual. Y es que sus formas no presentan motivos geométricos ni tampoco vegetales. Son capiteles que parecen representar piñas pero, como dijo José Pijoán: “Muestran algo parecido a piñas, pero no son de pinares; tienen rizos que asemejan los tallos de helechos, pero no serán de la orilla del Tajo“.

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Mudéjar Popular

Lo primero que hay que decir sobre sus características ya se ha mencionado en esta breve introducción: materiales económicos, mano de obra capacitada, zonas reconquistadas y diversidad regional. Lo que no se ha comentado son sus dos focos más importantes: León y Toledo.

Detalle de la Fachada Septentrional, Mezquita Cristo de la Luz, Toledo © toledomonumental.com

Detalle de la Fachada Septentrional, Mezquita Cristo de la Luz, Toledo © toledomonumental.com

-Foco Mudéjar Leonés-Castellano Viejo

Su origen se encuentra en Sahagún, allá por el último cuarto del siglo XII. Su iglesia San tirso de Sahagún se considera el ejemplo más antiguo. Destacan también los Monasterios de San Benito y San Pablo de Dueñas. Antiguo es que cuenta con precedentes mozárabes y que se nutre de mano de obra toledana. Y, a pesar de tomar una tipología arquitectónica del románico, tanto que se nombra como románico-mudéjar, la decoración de estos templos evoluciona hacia una decoración total, es decir, que no queda nada sin decorar en sus muros, y esto supone un alejamiento del arte occidental, del románico. Son elementos ornamentales como arcos ciegos, sencillos e incluso doblados (de medio punto), que cuentan con alfiz, o al menos algo parecido. También vemos bandas de ladrillo, frisos de nombre peculiar: dientes de sierra.

Iglesia de San Tirso de Sahagún, León © José Antonio Gil Martínez

Iglesia de San Tirso de Sahagún, León © José Antonio Gil Martínez

-Foco Mudéjar Toledano

Todo comienza con la reconquista de Toledo en el año 1085. Su centro es la ciudad manchega, aunque se extiende tanto por dicha comunidad como por su vecina madrileña. Sí, Toledo cuenta con las obras más singulares de todo el Mudéjar. En la ciudad vemos desde iglesias de planta basilical de tres naves separadas por arcos de herradura (Iglesia de San Román) hasta templos con influencia gótica (Iglesia de Santiago del Arrabal). Esta última iglesia, de mediados del siglo XIII, cuenta con una cubierta de madera, de clara tradición almohade. Son obras que cuentan con la misma historia, mismos materiales. También vemos añadidos, como el ábside mudéjar en la antigua mezquita de Bab al Mardum. No hay que olvidar que Toledo, con su catedral gótica, renovó la arquitectura. Esto explica que no fue tanto un problema de falta de conocimientos para construir al estilo nuevo, sino que no hubo dinero para tantas obras. Al principio, en la España reconquistada, convivían las culturas, aunque no era siempre por anhelo de paz y estudio.

Fachada Septentrional (más ábside), Mezquita Cristo de la Luz, Toledo © Ignasilm

Fachada Septentrional (más ábside), Mezquita Cristo de la Luz, Toledo © Ignasilm

Para comprender mejor la terminología y el contexto histórico se recomienda consultar los siguientes enlaces

Historia y arte almorávide y almohade

Introducción a la Historia y Arquitectura Mozárabe

La Mezquita de Bab al-Mardum

Introducción al Arte Hispanomusulmán

Bibliografía Consultada

(2014) PERLA DE LAS PARRA, A., Las artes del Mudéjar.  UNED, Madrid.

(1995) BORRÁS GUALIS, G.M. El arte mudéjar. España, crisol de tres culturas. Historia del Arte Español. Barcelona, Planeta.

(1954) PIJOÁN, J. Volumen XII. Enciclopedia Summa Artis. El Arte Islámico. Espasa-Calpe, S.A., Madrid.

(2008) IZQUIERO Pascual, El Arte de Toledo. Editorial Grupo Anaya, Madrid

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