Historia y Arquitectura Mozárabe

Ruinas de la Basílica Mozárabe de Bobastro, Málaga © harcajmv
Ruinas de la Basílica Mozárabe de Bobastro, Málaga © harcajmv

Mozárabe se traduce como arabizado. La voz árabe mustarib expresa hacerse árabe, arabizarse. Y es que ya desde los primeros años de la invasión musulmana en la hispania visigoda los cristianos son respetados. Lo son pues, junto a los judíos, “son gentes del libro”. No hay que olvidar que según el Corán, y aunque la política de turno lo entienda mediante pactos (pago de tributos, impuestos), se deben respetar dichas creencias. Así los cristianos disfrutaban de sus cargos y posesiones. Y si bien es cierto que no podían edificar nuevos templos (excepto aquellos que fuesen en las afueras y siempre sobrios y de reducidas dimensiones) podían al menos restaurar los ya erigidos.

La Batalla de Guadalete (supone la conquista musulmana de la hispania visigoda), pintura de Salvador Martínez Cubells
La Batalla de Guadalete (supone la conquista musulmana de la hispania visigoda), pintura de Salvador Martínez Cubells

Estamos pues ante ciudadanos acomodados, sin verse en peligro por guerras e invasiones. Muchos incluso se convirtieron al Islam, pues así no pagaban dicho impuesto, el jaray, pero otros seguían fieles a su religión. Y, como en cualquier sociedad de la época, los que destacaban eran aquellos que ocupaban cargos eclesiásticos y políticos. Sí, toda ciudad de al-ándalus convivía con su obispo mozárabe, además de hacerlo con su comes (gobernador civil), su judex (el famoso cadí de los musulmanes) y su exceptor (el que recaudaba los impuestos). Por estos dominaba el Visir de la ciudad, además del Califa desde tiempos de Abd al-Rahman III, sobre la comunidad mozarábe. El quiebro de este orden, de esta jerarquía social, comienza con el golpe de estado de Almanzor tras la muerte de al-Hakem II, intensificándose por las invasiones africanas de los almorávides y almohades.

Batalla de las Navas de Tolosa (supone el inicio de la Reconquista total de la Península Ibérica), pintura por Francisco de Paula van Halen
Batalla de las Navas de Tolosa (supone el inicio de la Reconquista total de la Península Ibérica), pintura por Francisco de Paula van Halen

Es en esta situación de inestabilidad cuando numerosos mozárabes deciden huir hacia tierras recuperadas por los cristianos del norte. Son estas tierras las que desde tiempos del Reino Astur se van cristianizando. Y es que Alfonso III, último rey astur, a su muerte, divide el reino entre sus hijos. Asturias, Galecia y León se reparten así entre Fruela, Ordoño y García. Esta división dura poco tiempo y se vuelven a unir los territorios bajo Ramiro II, hijo de Ordoño. Entonces, la capital se traslada de Oviedo a León, bajo un feudo conocido como Reino de León y Reino Astur-Leonés. Aquí, en estas tierras anteriormente conocidas como Tierra de Nadie y ahora como de repoblación, se instalan los mozárabes. Se habla pues no de un arte mozárabe sino de un arte de repoblación, de un arte del milenio.

Estatua de Alfonso III, Plaza de Oriente, Madrid © Barcex
Estatua de Alfonso III, Plaza de Oriente, Madrid © Barcex

Características de la Arquitectura Mozárabe

No se ponen de acuerdo todos los historiadores en llamar a este arte mozárabe, y es que es cierto que si por algo destaca este periodo artístico es por su diversidad. Sí, pues tan sólo el arco de herradura y la columna son un elemento unitario. Los materiales de construcción, por ejemplo, pueden ser de piedra, madera, ladrillo….La planta también varía, así encontramos basilicales, de cruz griega o latina. Como cubiertas tenemos de madera a dos aguas pero también de bóveda de cañón, y sobre las cúpulas, podemos ver influencia bizantina pero también falsas cúpulas.

Pórtico del Monasterio de San Miguel de Escalada © David Perez
Pórtico del Monasterio de San Miguel de Escalada © David Perez

No hay que olvidar los famosos aleros soportados por modillones de rollo mozárabes pues dan un toque oriental a la construcción, y aunque se ven en numerosos ejemplos, no son un elemento unitario. Cierto es también que estos aleros salientes son de origen bizantino y que se encuentran en monasterios, centros peregrinales e iglesias rurales. Ya en las siguientes entradas veremos un ejemplo de cada, además de analizar el arte de ilustrar los manuscritos.

Monasterio de San Miguel de Escalada © Miguel Jaramillo
Monasterio de San Miguel de Escalada © Miguel Jaramillo

Monasterio de San Miguel de Escalada de Gradefes (provincia de León)

Este monasterio, fundado y construido por monjes cordobeses en tan sólo un año, fue abandonado en el siglo XII, quedando únicamente la iglesia, desde entonces transformada en iglesia rural. Y es que en el siglo X comienzan a subir los mozárabes, a repoblar la tierra de nadie hispana. Lo hacen junto a los restos de los núcleos visigodos. Sobre los materiales de construcción en el templo encontramos diversidad de técnicas empleadas: predomina el mampuesto, aunque en la capilla central y el pórtico encontramos piedra tallada.

Galería del Pórtico del Monasterio de San Miguel de Escalada © José Antonio Gil Martínez
Galería del Pórtico del Monasterio de San Miguel de Escalada © José Antonio Gil Martínez

Se trata de varios edificios erigidos sobre un antiguo templo visigodo. En estos terrenos, cedidos por Alfonso III ‘el Magno’, es donde se construye el monumento más significativo de la arquitectura de repoblación. Y es así que estamos ante una iglesia, de varias dependencias y de una torre (ésta se ubica en la cabecera de la iglesia y alberga un escritorio, famoso en la Edad Media). La iglesia cuenta con tres naves más una cabecera con tres capillas. Son capillas que al exterior son cuadrangulares pero que al interior muestran forma de herradura, y todas se cubren por cúpulas gallonadas. En esta breve descripción apreciamos numerosas influencias: del arte astur tenemos las tres capillas, las cúpulas hablan una lengua bizantina y del mundo árabe tenemos la planta de herradura. De herradura también son los arcos que separan las tres naves, arcos sobre bases y columnas reutilizadas.

Interior del Monasterio de San Miguel de Escalada © jdiezarnal
Interior del Monasterio de San Miguel de Escalada © jdiezarnal

Los capiteles, corintios, no son todos iguales, y vemos en ellos cierta evolución a la hora de ser esculpidos. Tenemos en el interior del templo unos ejemplos del arte astur con hojas carnosas aunque lisas, y otros con collarín, denominados propiamente mozárabes. Un tercer grupo, ya en el exterior, en el pórtico, presentan collarín asturiano y están trepanados.

Detalle del capitel en el pórtico de San Miguel de Escalada © David Perez
Detalle del capitel en el pórtico de San Miguel de Escalada © David Perez

Ya en el exterior destaca su pórtico saliente por el alero vestido por modillones de rollo, que soporta doce arcos de herradura sobre columnas y capiteles. Todo este conjunto se enmarca con un alfiz. No podemos olvidar las diecisiete ventanas con las que cuenta el templo, otorgando luz al interior. Tampoco dejar en el tintero la decoración de los canceles, a base de figuras geométricas y vegetales, que como los capiteles, muestran hojas de acanto. Se habla de una decoración hispanovisigoda, oriental e incluso celta.

Detalle del cancel, San Miguel de Escalada © turimsoprerrománico
Detalle del cancel, San Miguel de Escalada © turimsoprerrománico

La miniatura mozárabe: los Beatos

Lo que se muestra en los beatos, biblias y códices inspira a los pintores románicos. Sí, pues supone la base iconográfica en el románico europeo.Se habla entonces de otra manifestación artística mozárabe, la ilustración de manuscritos, la miniatura. Todo comienza durante los primeros años del siglo X (año 915) en los reinos cristianos de la península ibérica, y es que ya desde el siglo VIII se leía y comentaban los fragmentos del Apocalipsis de San Juan, concretamente el escrito por el Beato de Liébana, monje refugiado en las montañas cántabras.

Beato que procede del Monasterio de San Miguel de Escalada, siglo X
Beato que procede del Monasterio de San Miguel de Escalada, siglo X

Especial interés cobran los escritos acercándose el temido año 1000, el que se supone marcaría el inicio del fin del mundo conocido, y copias y más copias se realizan aprovechando el temor colectivo. Es aquí donde en esta historia entra otro fraile, el conocido como Magio, que desde el scriptorium del monasterio de San Miguel de Escalada ilustra el famoso Beato de Liébana. Expresividad y énfasis son las características que acompañan a su trabajo, y es que este monje, con un añadido conocido como Explanatio in Apocalipsis, explicaba a su manera qué les sucedía a los castigados y a los perdonados tras el Juicio Final. Por lo tanto, al verbo debía acompañarle la imagen. Es decir, consideraba que el texto se comprendía mejor si éste era ilustrado.

Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis, siglo X, Manuscrito del Apocalipsis, Valladolid, Biblioteca de la Catedral
Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis, siglo X, Manuscrito del Apocalipsis, Valladolid, Biblioteca de la Catedral

Y, en lo técnico, en lo artístico, que es lo que aquí se estudia, Magio empleaba el aguazo, es decir, disolvía los colores, fuertes y contrastados, en agua con huevo, cola o miel. Así conseguía una obra opaca, consistente, que agradecía el papel y el pergamino, y donde la fuerza cromática creaba el famoso clímax ambiental. En cuanto a las representaciones, las caracteriza la sensación de movimiento y misterio, y en ellas se muestran seres humanos (normalmente genéricas, donde se representa el mismo hombre), animales (unas veces reales y otros fantásticos) y arquitecturas fingidas.

Beato de Távara, por los frailes Magius y Emeterio, siglo X
Beato de Távara, por los frailes Magius y Emeterio, siglo X

No hay duda, el arte de Magio y el de su discípulo Emeterio es el que sienta las bases estéticas durante el siglo X, pero ambos monjes no son genios surgidos de una nada, es decir, que, aunque no se pueda sentenciar que los dos sean mozárabes, sus continuadores sí lo fueron, y conocían, como sus maestros, el arte paleocristiano, bizantino y copto (aquellos cristianos asentados en Egipto). De vuelta con Magio, o Magius, después de Liébana ilustra, con la ayuda de Emeterio, el Beato de Távara, donde se siguen mostrando las mismas características: color, expresividad, simbolismo y yuxtaposición de distintos puntos de vista. Sí, pues para este tipo de autores no hay realidad, no hay perspectiva, sino una surrealidad espititual. Lo que muestra el beato se encuentra en franjas, como si tratase de explicar un orden cósmico. En conclusión, este arte, como se dijo al principio, es el precedente de la pintura románica en toda Europa.

Beato de Liébana, San Miguel de Escalada © HojaSuelta
Beato de Liébana, San Miguel de Escalada © HojaSuelta

 

Bibliografía Consultada

(2011) TUSELL GARCÍA, G., El siglo X en España. El arte mozárabe: un arte de repoblación. UNED, Madrid.

Webgrafía

Turismo Prerrománico: San Miguel de Escalada

Arte e Historia Mozárabe

Turismo Prerrománico: Los Beatos Mozárabes

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