La Ciudad Palatina de Medinat al-Zahra, su Mezquita y el Salón Rico

Salón Rico de Medina Azahara, Córdoba © Vicente Camarasa
Salón Rico de Medina Azahara, Córdoba © Vicente Camarasa

Conocida como “La Brillantísima“, allí vivía el califa Abd al-Rahman, allí se  traslada la corte, a escasos kilómetros de Córdoba, en la ladera de Sierra Morena. La mudanza respondía a poderosas ambiciones políticas y religiosas, y es que el califa se consideraba el jefe de todos los musulmanes. Por este motivo, como en Bagdad, como los abásidas, él, auto-proclamado califa, apodado al Nasir (El Victorioso), también quiso un palacio, una sede central de su poder. Así fue que el inicio de la construcción de la ciudad coincide con el auge del califa, durante 939-940. Y, si su creación coincide con una estabilidad política, su decadencia lo hace con la muerte de al-Hakam II, su primogénito y heredero.

Estatua (de medio cuerpo) de Alhakén II, Córdoba © Justo José Moreno Mérida
Estatua (de medio cuerpo) de Alhakén II, Córdoba © Justo José Moreno Mérida

La Medina Azahara brilla poco tiempo pues sin llegar a la centuria de vida sufrió la primera Fitna, es decir, una guerra civil. En 1010 comienzan los saqueos y desaparece, como así también lo hizo en poco tiempo el Califato de Córdoba. Sí, fue en tiempos del dictador Almanzor cuando la ciudad es saqueada, olvidada, y se comienza a levantar otra ciudad, Madinat al-Zahira. La otrora capital del califato, símbolo del lujo y poder, sede de diplomáticos, fue prácticamente destruida y abandonada.

La corte de Abderraman, 1885, de Dionisio Baixeras Verdaguer
‘La corte de Abderraman’, 1885, Universidad de Barcelona, por Dionisio Baixeras Verdaguer

Pero afortunadamente, lo que tenemos, además de las alabanzas que se cantan en las crónicas árabes, es un 10% excavado y documentado. Las obras comenzaron a principios del siglo pasado encabezadas por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco, y según sigue contando la historiografía, la época dorada de los estudios fue bajo otro arquitecto: Félix Hernández Jiménez, desde 1924 hasta 1976.

Columnas de mármol y ruinas del palacio de Medina Azahara. Yacimiento arqueológico de Medina Azahara, Córdoba, 1923
Columnas de mármol y ruinas del palacio de Medina Azahara, Córdoba, 1923

Introducción

Amurallada, se distribuía en tres niveles o terrazas decrecientes. En la superior se encontraban las dependencias del palacio; en la intermedia la administración más las estancias para funcionarios, sin olvidar los numerosos jardines y fuentes, y la inferior, donde se asentaba el ejército y el pueblo. Aquí se podía disfrutar de la mezquita, los famosos baños árabes, los mercados y los jardines públicos. Los dos primeros son considerados sectores privados y el último público. Seguidamente se analizará uno de cada sector (en cualquier caso son varios los restos que se pueden analizar). Comenzamos por su mezquita y terminamos con el Salón Rico.

Viviendas Superiores. Madinat al-Zahra, Córdoba © Chamoso
Viviendas Superiores. Madinat al-Zahra, Córdoba © Chamoso

Mezquita de Medinat al-Zahra

Sigue el modelo de la de Córdoba y fue construida, según las crónicas de su momento, entre 941 y 945. La mezquita fue uno de lo lugares más saqueados pero sabemos que, de planta rectangular, seguía el modelo clásico de mezquita, y contaba con una sala de oraciones (haram) dividida en cinco naves perpendiculares a la qibla con ocho tramos (intercolumnios). En su patio (sahn), porticado en tres de sus lados, destacaba un alminar o minarete de planta cuadrada al exterior y octogonal al interior. Es en este interior donde, por unas escaleras, accedía el almuédano para así llamar a la oración.

Plano de la Mezquita de Madinat al-Zahra © arteencordoba.com
Plano de la Mezquita de Madinat al-Zahra © arteencordoba.com

Salón Rico o de Abd al-Rahman III

Son las basas y las pilastras las que, con decoración epigráfica, nos dicen que esta sala fue construida entre 953 y 957. Se trata, junto con el jardín contiguo, de los restos mejor conservados y excavados del complejo palatino. Y, es conocido como salón del califa pues allí se realizaban las recepciones políticas, de ahí que se le relacione con el mexuar, es decir, con la sala de los embajadores. Pero también es conocido, mucho más, como Salón Rico, pues su decoración era espectacular. Así tenemos un esquema basilical de tres naves, la central más ancha, dividido por arcos de herradura sobre columnas que alternan fustes azulados y rosados y presentan capiteles corintios trepanados de avispero.

Capitel corintio trepanado, 'de avispero', Salón Rico de Medinat al-Zahra © Vicente Camarasa
Capitel corintio trepanado, ‘de avispero’, Salón Rico de Medinat al-Zahra © Vicente Camarasa
Salón Rico de Medina Azahara cerca de Córdoba © Sarralde
Salón Rico de Medina Azahara, Córdoba © Sarralde

En estas naves sus cabeceras se encuentran rematadas por arcos ciegos coronados por alfiz y provistos, como todo arco de etapa califal, de las dovelas musulmanas conocidas por sus maestros como jarjas. Son estos arcos de herradura califal en realidad arcos escarzanos pues el extradós del arco, es decir, la superficie exterior convexa de un arco o bóveda, se descentraba en su parte superior, dejando así las dovelas en horizontal, y es que perdieron su disposición radial. De ahí que no se consideren dovelas sino jarjas.

Partes del arco (donde se muestra la ubicación del extradós)
Partes del arco (donde se muestra la ubicación del extradós)

Entramos de lleno así en la decoración, cosmológica, del recinto. Su fama se traduce en placas de mármol con motivos vegetales en relieve que representan árboles de la vida y siguen a las representaciones de las estrellas, simbolizando el firmamento. Toda esta disposición, todo este arte, se ha querido relacionar con el persa del siglo VI que en su día influenció al omeya de Damasco dos siglos después.

Decoración (Hom, árbol de la vida) en el Salón Rico de Medina Azahara, Córdoba © Vicente Camarasa
Decoración (Hom, árbol de la vida) en el Salón Rico de Medina Azahara, Córdoba © Vicente Camarasa

Para comprender mejor la terminología se recomienda consultar los siguientes enlaces

La Mezquita de Córdoba

La Mezquita: origen y estructura

Arquitectura y Decoración en el Arte Islámico

Introducción al califato de los abásidas

Introducción a la dinastía omeya

Bibliografía Consultada

Arte en Córdoba

(2011) GONZÁLEZ VICARIO, M.T., El esplendor de al-Ándalus: la ciudad palatina de Medinat al-Zahra. UNED, Madrid.

(1995) BORRÁS GUALIS, G.M. Arte cordobés (emiral y califal). España, crisol de tres culturas. Historia del Arte Español. Barcelona, Planeta.

(1954) PIJOÁN, J. Volumen XII. Enciclopedia Summa Artis. El Arte Islámico. Espasa-Calpe, S.A., Madrid.

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